viernes, 29 de abril de 2011

.ÚTERO, de Ramírez Neira.


ÚTERO:

1. Con la soga al cuello
2. Cuanto desierto
3. El contrato
4. Nace el hijo
5. Y guardo silencio
6.
7. Hoja en blanco
8. No soy

Acá puedes descargar el disco "ÚTERO", de manera gratuita:

http://www.ramirezneira.blogspot.com/

Video Promocional segundo sencillo "Cuanto desierto", haz click:
 http://vimeo.com/27388604


(Extracto de entrevista para el sitio: http://contingencianihilista.blogspot.com)

Ahora que has hecho dos giras por Bolivia, y que has estado trabajado allá, ¿podrías decirnos cómo es la escena musical/artística boliviana, a diferencia de la chilena?

La escena boliviana es mucho más pasiva. Hay muy pocas bandas que hacen sus propias canciones, la mayoría se dedican a hacer covers y si no hacen covers, hacen canciones con fórmulas ya muy repetidas, sobre todo en el ámbito del rock, que es en el que estoy más cercano. Las bandas no se hacen mucho cargo de sus propias formas de expresarse musicalmente. En el ámbito más popular sí, sorprende el folklore y hay mucha actividad por todos lados, pero, como te digo, en el ámbito más rockero, es bien limitada la producción si la comparamos con Chile. Acá, siempre recuerdo que cuando La Ley apareció todos los criticaban porque se hicieron famosos con un cover; eso no pasaría en Bolivia, sería algo más bien positivo. En Bolivia hay una mirada con respecto al arte en general súper tradicional. Falta un poco más de ruptura con ciertas fórmulas (incluso las vanguardias), mirar más el contexto más próximo que los determina también. Eso puede ser positivo, negativo, no sé, pero eso es lo que por lo menos veo.

Y desde allá, ¿cómo ves la escena chilena ahora, rescatas cosas?


Sí, siempre estoy investigando. La forma en que trabajo es muy similar a la de un escritor: estoy muy pendiente de lo que hacen los músicos de mi generación, para saber en qué estoy yo y en qué están ellos. Me gusta investigar lo que está haciendo gente joven en el área en la que me muevo, no tan sólo para criticar si no que para estar al tanto de lo que produce cada quién. No me gusta abstraerme mucho y decir “yo soy el único”. Se le suelen hacer muchas críticas, por ejemplo, a Chinoy, y a todos aquellos que son más “reconocidos” por la gente, pero es más que nada porque todos quisieran estar ahí. Yo sigo encontrándolo bueno, a pesar de que no es mi cantante favorito. Y, claro, lo que estoy haciendo ahora es intentar averiguar también sobre los sistemas de licencias libres, todas las páginas de internet, nacionales o internacionales que trabajan con eso. Y en esa parada estoy y es precisamente el motivo por el que estoy en Bolivia también. En Chile creo que hay, musicalmente, un gran desconocimiento con respecto a lo que verdaderamente son las licencias libres, pues se confunde con piratería. Es como: si uno está a favor de eso, está a favor de la piratería. A veces siento que eso es lo que cree la SCD. Parece que me desvié un poco de la pregunta...

Pero eso es interesante. Recuerdo un episodio bien vergonzoso para la SCD en que manejaron un Windows pirata en una presentación pública. Esas son incongruencias que muchos músicos han pasado por alto o han decidido obviar, probablemente, porque los beneficios son mayores; por lo mismo, me llama la atención que hayas decidido no formar parte de esa sociedad y que hayas decidido ser 100 % independiente.

Claro, no me interesa ser parte de ninguna sociedad que me oficialice como músico. Lo que no quiere decir que en determinado momento me asocie a gente que piensa como yo. Porque una cosa es asociarte y trabajar en conjunto y otra es convertirte a un tipo de pensamiento ya hecho y al que hay que amoldarse para sobrevivir. Para tener un recorrido fácil no me arrastraré con ninguna institución en Chile que no me represente. Para formar parte de un colectivo primero hay que tener muy claro la posición personal. Saber que uno por sí mismo constituye una institución. Y si llego a ser parte de un conglomerado o sello lo que pondría en discusión respecto a porcentajes son las formas de distribución de mi obra más no mis derechos de autor. Es más, por eso acepté la propuesta de los chicos de Ediciones Polla Literaria que decidieron lanzar con Útero su versión discográfica La Polla en tu Oreja, porque siguen la misma lógica de distribución libre de una obra. Además que la alianza no me quita el derecho a seguir haciendo mis propias cajas, con mis propios diseños para distribuir el disco por mi cuenta. Esa lógica es la que me interesa, la de la colaboración y no la de subyugación.

viernes, 4 de marzo de 2011

"OBSCENA, literatura fuera de escena, de Nikanor Molinares.



Hay que entender a Obscena tan sólo como el nacimiento de un nuevo espectáculo. Una recopilación de inicios sueltos. Una nueva iniciativa en búsqueda de la plástica de las ideas. Así que no hay que confundirse, nada ha terminado, nada ha concluido, sólo quedará la mala sensación de que algo quedó inconcluso ¡Stand By! ¡Oso! que falta por resolver el enigma,de cada asunto, de cada relato, de cada formato... ¡Ojo al Cristo! Todos tienen la intención de seguir creciendo, de dar el salto mortal, de llegar a un fi nal. Todo es posible, pero esta vez, nos someteremos a la angustia, a la angustiosa espera de lo que vendrá. Daremos el tiempo y la posibilidad al inicio. Sólo daremos a conocer el principio, la piedra angular de cada formato, la esencia de cada idea... Sólo estamos dando el punto de partida de algo ¡Algo que no sabemos si funcionará! Les entregamos, estimado aburrido, puros cabos sueltos, una madeja, embalajes, tallarines sin final. ¡Nada todavía!  Nada más que la puntita ¡solo la cabecita! Todo lo demás lo penetraremos con el tiempo, suavemente, con un esfuerzo de placer, sintiendo el roce, suavemente como todo un gentleman. Confi amos en el devenir del tiempo, pero tenemos la insana urgencia de comenzar. No sé lo que se quiere, pero se quiere ya... ¡Es una pulsión!... ¡Un no aguantar más!... ¡Un querer mandar todo a la mierda!... ¡Un conflicto de la gran puta!...Así que inventamos un pretexto por donde comenzar y le construimos una lógica teatral. Todo crecerá por autonomasia, por ganas de crecer... Daremos la libertad, le entregaremos la independencia, confi aremos en el impulso y su correspondiente necesidad. Cada idea crecerá por anarquisia ¡como un ángel o como un cáncer! ¡Da lo mismo, es lo mismo! Se dará a entender por si solo. La idea está iniciándose ahora mismo ¡Ahora esperemos que funcione y que les parta el alma! ¡Funcionará!

Nikanor Molinares

lunes, 13 de septiembre de 2010

DOLORIS DI TESTAS, by Pepe Calderón.


Todo ha sucedido como en una película de cine mudo en que las situaciones ocurren pero nadie mueve los labios. Nos comunicamos con miradas, con lágrimas y mostrándonos los dientes. Sabíamos de ante mano que dedicaríamos demasiado tiempo a nuestro trabajo de escritores. Lo que nadie jamás nos contó era que, además de aquello, debíamos ser nuestros propios editores, en servilletas, rayando la Biblia o con prisa garabateando las murallas de la ciudad mientras de reojo veíamos si aparecían aquellos mutantes de verde. Así nace, hace más de una década, “Dolores de Cabezas”, con un perfume de viejos libros incrustados y paracetamol de regalo. Este libro, o “El Dolores” como nos referimos a él cariñosamente, se remonta a aquellos años en que la gente sospechaba el fin del mundo, del error del milenio y aquellos raros efectos de la incertidumbre y la desinformación. Al acercarse el año 2000 surgieron muchos rumores de caos y catástrofes económicas en el mundo entero, un pavor generalizado a un eventual colapso de los sistemas basados en computadoras mediocres. Todo el mundo se caía a pedazos mientras nosotros fumábamos porros gigantes con la guata al sol tirados sobre el pasto del Parque Forestal junto a extravagantes poetas, pintores de desconocidas vanguardias y coleccionistas de fuste que llegaban a vender sus chiches con las vitrinas del negocio sobre la tierra, todo en las afueras del Bellas Artes. Mientras caía la tarde ofertábamos “El Dolores” que habíamos impreso en nuestra pieza y si se vendía algún ejemplar bebíamos vinos baratos, pisco puro y cuanto brebaje nos soltara aún más las palabras de la lengua, aquellas palabras que no podían desabrocharse con lucidez. De cualquier modo, los ejemplares eran pocos y por supuesto, aunque la venta fuese deficiente, beberíamos.

Cuando tuvimos la loca idea de aparecer, de editar a destajo y sobretodo, instaurar un lenguaje, nos vimos envueltos en una vorágine creativa sin paralelo. Produciríamos buenos libros y de los otros, leeríamos miles de textos en radios contraculturales espontáneas, editaríamos obras en papel de arroz y verían la luz millones de cuadernillos poéticos que sin duda, son muy apreciados mientras te encuentras sentado en el baño. Con los años nos saldrían canas, nos arrugaríamos, nos darían miles de cefaleas y nauseas sociales, pero nuestra intención de editar libros jamás tuvo un quiebre, pues siempre fue una prioridad, o para el caso, un exquisito dolor de cabeza.

Elver Cruzila.

lunes, 16 de agosto de 2010

RELATOS BIO-LENTOS (1)



Relatos Bio-lentos, el nuevo libro de Adrián Barahona Diéguez, viene a profundizar, a mi entender, la estética de lo que algunos hemos denominado “realismo cuático”; existe un sabor, una textura e imágenes suficientemente ionizadas en estos relatos como para reivindicar la dinámica de un estilo que poco a poco hace su asomo, traspasando las cortinas subterráneas de la literatura chilena. Los relatos que aquí aparecen en cierta forma y en buena hora vienen a entregar un aire de oxigenación al ordenamiento actual del género narrativo de nuestras criollas letras. Nombres como Simonetti, Lemebel, Franz, Fuguet, Contreras, Rivera Letelier, Zambra, entre algunos otros, son los mismos que vienen acaparando la audiencia del público lector desde ya hace varios años y es, asimismo, como dicha situación fue reiteradamente descrita por el crítico Ignacio Valente hace poco más de una década atrás. El actual escenario viene siendo el mismo y salvo unas pocas nuevas figuras que no han logrado mayor trascendencia son las que se han sumado timidamente al colectivo de este cosmos narrativo.
Es por esta razón que dentro de esta perspectiva los relatos bio-lentos resultan ser la conformación de un libro atractivo de conocer y descubrir para los lectores. Los personajes que acá aparecen, y de los cuales muchos se van repitiendo a lo largo de este, son vehículos cargados de personalidades fuertes y definidas, llenos de magnetismo y pasión, constituyendo la formación, en definitiva, de un estilo narrativo sincopado, a ratos coloquial y repleto de intensidad.
Se suceden lugares y pequeños guiños a episodios históricos que forman parte de nuestro imaginario y, específicamente, de nuestro Santiago. Si bien (como afirma el propio autor en su presentación) muchos de estos relatos pudiesen parecernos ingenuos y predecibles, no resta méritos que su lectura fresca y rejuvenecedora nos pueda transportar en la lucidez de su trasmisión a poder representarla fácilmente en guiones para cortometrajes o libretos para puestas en escenas teatrales, como en el ameno y audaz relato con el cual comienza el libro “INN-OUTT HOTEL”, en donde una pareja vive una peculiar situación junto al administrador y a los pasajeros de un motel de mala muerte, o en el erotismo desenfrenado de “LA PIZZA DE MARIA JOSÉ”, o la serie de situaciones vividas en el “ZAPPA..TO” juego de palabras perfecto para el incidente creado a partir de un zapato arrojado al techo del protagonista y la música de Frank Zappa. En Barahona, abunda un estilo escuetamente sucio, metropolitano y moderno.Abunda el diseño, el rock, el teatro, el vértigo, cierto pop art, el beat. La fuerza constructiva de su obra me hace apreciar en ella a un escritor como Francisco Massiani, con esa arquitectura cruzada por el torbellino de los hombres.
Adrián Barahona, quien dice en “SPLEEN SANTIAGO” que “la poesía era su nueva militancia”; lleva intrínsecamente en sí una secreta y urbana poesía que hacen la mística y la alquimia de toda su obra y de su vida. Desconozco ciertamente cuánto de realidad y de ficción habrá en los relatos, y cuánto de esa cuota de realidad pueda conformar la propia experiencia de su autor. También desconozco si debemos agradecerle al destino, en cierta, medida, la pérdida involuntaria de los escritos más recientes del autor, ya que de no haber sido por este accidente “cuático”, no podríamos sumergirnos hoy en la génesis de su literatura y su esencia. Asimismo, creo justo indicar que tenemos en nuestro amigo escritor, un ser mucho más complejo de lo que se nos muestra, y por esta razón es que, seguramente, tiene mucho más que enseñarnos en sus próximas publicaciones. Relatos Bio-lentos probablemente sería el orgullo de otro escritor llamado Mauricio Valenzuela y que hoy no nos acompaña en los bares, nuestras radios locas y el frenesí de nuestra vanguardista editorial pero si esta de alguna forma presente a lo largo de estas paginas.
Kerouac dijo alguna vez: “Enamórate de tu existencia, escribe para ti mismo, recogido, asombrado, vive tu memoria y asómbrate”. En nombre de la intensidad que vivirá en estas páginas, de esa magia, de gritos y bares, de amigos y amores, de cerveza y lujuria, de esa manía de vivir coléricamente, es que invito a todos sumergirse y caminar en la urbe de estas vehementes fiestas con la sola advertencia que, una vez dentro de ellas, difícilmente podrán volver a salir y a lo menos fuera de esos dominios misteriosos del realismo cuático.

Marcelo Valdés.